Es más que once letras; este valor, no tiene más valor que hacerlo práctica. En sus dimensiones, no caben teorías ni palabras, aquí valen, los hechos!.
Una persona sola, tiene más dificultades para enfrentar la vida, que dos o tres que se ayudan entre sí. Aprendiendo a compartir, ayudándonos mutuamente, superamos obstáculos y resolvemos problemas. Las personas solidarias están siempre dispuestas a tender la mano a quienes lo necesiten.
Es lindo oir: Te ayudo si me necesitas, Yo te presto si te falta algo; Comparto tus penas, estoy contigo, apóyate en mi hombro... La solidaridad, no le da cabida al yoímo, al egoísmo, a la insensibilidad ni mucho menos a la indiferencia.
La solidaridad, es un acto voluntario que nos hace ser mejores y que no debemos postergar su acción. Se hace en el preciso momento que tu corazón dicte y cuando tu prójimo necesite.
Recuerda, que no tiene valor, sin hechos.






0 comentarios:
Publicar un comentario